miércoles, octubre 02, 2013

Rompiendo una vieja promesa

He regresado. Sí, ahora que no tengo público, esto va a ser más fácil.

Vamos a volver a hablar de política. Algo más de Barcelona y el campeonato nacional. Vamos a llenar este espacio de tecnología y de lo que yo quiera poner, porque ahora no tengo críticos, y ya no existe la blogósfera, ha sido reemplazado por una chusma bullente en Twitter.

Y vamos a hablar de mi. Y de ti. Por ahora, no se cuando vaya a escribir mi siguiente entrada en este diario, pero tengo la certeza de que habrán muchas más.

He descansado, he madurado, he visto pasar los días, algunos sueños se hicieron metas, algunas metas se tornaron en realidades. Pero aquí vamos, señores, con ese espíritu de lucha, con las ilusiones reposadas, y con más sueños que cumplir.

Porque la vida de un hombre no significa nada, si ya no puede seguir soñando. Es necesario soñar para poder después estar despierto.

¡A las armas, compañeros! Pero a las que sabemos usar, la pluma y el papel, la tinta y el amor.

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