viernes, enero 26, 2007

¿OTAN para Asia?

Hace poco tuve la oportunidad de leer una publicación del ya conocido A New American Century Project, organización que como una vez expuse no es más que un grupo recalcitrado de norteamericanos pretendiendo que deben someter a los designios de su moralidad y "liderazgo" a las naciones del mundo.  

Lo que vi de interesante es algo que me puso a pensar un poco acerca de como el mundo multipolar está avanzando fuertemente hacia un reordenamiento mundial del panorama geopolítico.

La publicación " A NATO for Asia.  Helping South Korea despite itself" (obra de Ellen Bork, ejecutiva del Proyecto y Gary Schmidt) indica la conveniencia para el regimen surcoreano de incrementar sus relaciones con los EEUU en el plano militar, para pasar al orden de aliado y más allá de ello el poner a Sur Corea en el papel que tuvo Alemania Occidental en la NATO de los años de la Guerra Fría.  Sugiere asimismo la conveniencia de conformar un Tratado Asiático con las características de la OTAN y por supuesto con subordinación al liderazgo americano.

Asimismo, enfoca de manera superficial (denotándolos como amenazas) los problemas en la díficil relación de los posibles aliados integrantes de esta OTAN asiática, China en alto crecimiento y pugnando por la absorción de Taiwan, el recelo de los vecinos de Japón, por las intenciones pretéritas del Imperio del Sol que provocaron destrozos en décadas pasadas y le debilidad en términos de democracia sustentable de muchos integrantes de la posible Alianza Regional.  Pero, deja entrever claramente que el propósito de la alianza es el hacer frente sobre todo en el plano militar a la potencia "rogue" que se está formando, Korea del Norte.

Luego de analizar las razones extraje mis conclusiones, algunas de las cuales expongo a continuación.

La OTAN se formó como una necesidad de los aliados de frenar el avance rojo que amenazaba el poder occidental en sus diferentes planos, derivados de los intereses políticos, comerciales y militares.  Esa fue la razón básica.  La divisoria de OTAN y Pacto de Varsovia con algunos territorios en disputa se mantuvo más o menos clara mientras duró el ciclo bipolar.

En la actualidad, Asia vive momentos de tensión, pero a mi modo de ver no se vislumbra que Corea del Norte tenga intenciones claras de lanzarse sobre su vecino del Sur.  Se podría llegar a sospechar que los planes de una futura anexión de Corea del Sur hacia el régimen totalitarista del norte estén dentro de lo cabal, pero si así fuera, el momento ideal para iniciar una ofensiva está pasando.  Con los EEUU y algunos de los Aliados preocupados de cubrir el flanco iraquí y de hacer el máximo esfuerzo para restaurar la democracia en ese país (en intención), es poco probable que EEUU hubiera iniciado en los dos últimos años una ofensiva bélica eficaz en contra de Corea del Norte, por sobre todas las cosas por razones de presupuesto.  Una cosa es lanzarse sobre Iraq en la guerra contra el Terrorismo (en la simple y escueta teoría)  y otra diferente el justificar un despliegue militar en favor de un cuasi-aliado como Corea del Sur, que no termina de decidirse si se alinea por entero con Washington.

A pesar de que la idea de formar una OTAN asiática, como aliada de EEUU pueda sonar como una más de las brillantes iniciativas de consolidación de poder militar de EEUU en su conocido "nuevo orden mundial", no deja de presentar ciertas ventajas desde el punto de vista práctico.

Un cuerpo militar asiático regional podría encontrar algo de estabilidad y actuar como un autoregulador de los problemas en el Lejano Oriente y Sudeste Asiático.  Aún más, el líder regional ya está más que definido, China, que al adquirir el liderazgo de la OTAN asiática podría a su vez impedir con su poderío bélico el desarrollo temprano de conflictos actuando como mediador y garante de paz dentro de los países circunscritos a este probable futuro Tratado.  Beijing podría beneficiarse a su vez de este nuevo papel de líder, consolidando su posición y beneficiando el intercambio comercial y negociaciones en bloque.  Contando con el apoyo de Japón, bajo el marco de un Tratado que permita la conformación de una fuerza militar conjunta, las amenazas para la región como Corea del Norte y otras empezarían a menguar, sin necesidad de convertir el tratado en un documento de sumisión a los intereses norteamericanos.

Claro está que para lograr estos cometidos, es forzoso (aunque este punto es discutible) que la democratización y modernización estatal alcancen a China, así como una reforma integral constitucional, política, económica y social en varios países de la región sería el precedente necesario para que la variedad de intereses no afecten seriamente la conformación de una OTAN asiática.


Taken from: "A NATO for Asia. Helping South Korea despite itself."
The major difference may be that one [Alemania Occidental] belonged to an alliance committed to safeguarding a free society with the help of its loyal friends, while the other [Corea del Sur] sees its alliance with the United States as serving little more than a set of interests narrowly conceived.

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